¿Por qué me sangran las encías? Causas, soluciones y cuándo preocuparse
Es una escena que vemos a diario: te levantas, vas al baño a cepillarte los dientes y, al escupir la pasta, notas un rastro rosado o rojo brillante en el lavabo. A menudo, la primera reacción es pensar: “Me he cepillado demasiado fuerte” o “Será porque estoy algo estresado”. Lo dejas pasar, te enjuagas y sigues con tu día.
Sin embargo, como expertos en salud bucodental en la isla de Mallorca, tenemos que ser muy honestos contigo: unas encías sanas nunca sangran.
El sangrado gingival es el equivalente a tener una herida en la mano que sangra cada vez que te lavas. Si eso ocurriera en tu piel, acudirías al médico de inmediato. ¿Por qué normalizamos el sangrado en la boca? En este artículo, vamos a explicarte exactamente qué está ocurriendo en tu boca, cómo diferenciar una leve inflamación de un problema serio y cómo podemos solucionarlo para salvar tu sonrisa.
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La principal causa del sangrado: Placa bacteriana y sarro
Aunque existen múltiples factores, la gran mayoría de los pacientes que acuden a nuestra clínica dental en Palma con este problema tienen un denominador común: la acumulación de placa. La placa bacteriana es una película invisible y pegajosa que se forma constantemente sobre tus dientes. Esas bacterias se alimentan de los restos de comida y azúcares. Si no eliminamos esta placa correctamente cada día, se endurece y se convierte en sarro.
El sarro es como una “piedra” rugosa donde las bacterias se esconden y crecen, irritando la encía. Una vez que el sarro se ha formado, el cepillo de dientes ya no puede eliminarlo; solo una limpieza profesional puede hacerlo.
Gingivitis vs. periodontitis: Entendiendo la gravedad
Es vital distinguir en qué fase te encuentras, ya que el tratamiento y el pronóstico cambian radicalmente:
Fase 1: Gingivitis (Reversible). Es la etapa inicial, las encías se inflaman, se ponen rojas y sangran con facilidad al contacto con el cepillo o el hilo dental. La buena noticia es que, en esta fase, el hueso que sujeta el diente aún está intacto. Con una limpieza profesional y mejorando tu higiene en casa, el daño es 100% reversible.
Fase 2: Periodontitis o “Piorrea” (Irreversible). Si ignoramos la gingivitis, la infección avanza hacia el interior. La encía se separa del diente formando “bolsas periodontales” donde se acumulan más bacterias. El sistema inmune, al intentar luchar contra la infección, acaba destruyendo el hueso y el tejido que sostiene los dientes.
- Consecuencia: Los dientes empiezan a moverse y, finalmente, se caen.
- Tratamiento: En esta fase, el objetivo ya no es “revertir”, sino “detener” la pérdida de hueso.

Otras causas comunes del sangrado de encías más allá de la higiene
Si bien la placa es la protagonista, en nuestra experiencia clínica en la capital de Mallorca vemos otros factores que actúan como “aceleradores” del sangrado:
- Cepillado traumático: Usar un cepillo de cerdas duras o aplicar demasiada fuerza “fregando” los dientes horizontalmente puede herir el tejido.
- Cambios hormonales: Durante el embarazo, la pubertad o la menopausia, las encías se vuelven mucho más sensibles a las bacterias. Es muy común ver la llamada “gingivitis gestacional”.
- Déficit de vitaminas: La falta de Vitamina C o K puede afectar a la coagulación y la reparación de tejidos.
- Medicamentos: Anticoagulantes (como el Sintrom) o medicamentos para la presión arterial pueden facilitar el sangrado o causar un crecimiento excesivo de la encía.
- Prótesis mal ajustadas: Si llevas puentes o coronas antiguas que no ajustan bien, se acumulará comida y bacterias, provocando inflamación local.
⚠️ El factor TABACO: Este punto es crucial. Los fumadores tienen menos sangrado que los no fumadores debido a que el tabaco contrae los vasos sanguíneos. Esto es peligroso porque “enmascara” la enfermedad. Si fumas y te sangran las encías, es muy probable que la infección esté mucho más avanzada de lo que parece a simple vista.
Síntomas de alarma: ¿Cuándo debo ir al dentista?
No esperes a tener dolor. La enfermedad de las encías es silenciosa. Si notas alguno de estos signos, te recomendamos pedir cita para una revisión periodontal:
- Sangrado espontáneo: Sientes sabor a sangre sin haberte cepillado.
- Mal aliento constante (Halitosis): Que no desaparece tras el cepillado.
- Encías retraídas: Tus dientes parecen más largos o notas “huecos negros” entre ellos.
- Movilidad dental: Notas que algún diente se mueve ligeramente al tocarlo con la lengua.
- Sensibilidad extrema: Al beber cosas frías o calientes (debido a la raíz expuesta).
Cómo detener el sangrado de encías en casa: Guía paso a paso
Muchos pacientes cometen el error de dejar de cepillarse la zona que sangra para “dejar que se cure”. ¡Error! Si sangra es porque está sucio. Debes limpiar más, pero mejor.
- Mejora tu técnica (Técnica de Bass): Inclina el cepillo 45 grados hacia la encía. Realiza pequeños movimientos vibratorios o circulares, sin desplazar el cepillo de su sitio, y luego barre hacia abajo. Sé suave pero insistente. Recomendamos cepillos eléctricos con sensor de presión para evitar dañar el tejido.
- El hilo dental no es opcional: El cepillo solo limpia el 60% del diente. El sangrado suele empezar entre los dientes. Usa seda dental o, si tienes espacios más anchos, cepillos interproximales. Úsalos cada noche. Tip: Si al pasar el hilo huele mal, es señal inequívoca de infección activa en esa zona.
- Colutorios específicos (Con precaución): Tu dentista puede recetarte un enjuague con Clorhexidina para momentos agudos. Es un potente antibacteriano. Sin embargo, no lo uses más de 10-15 días seguidos sin supervisión, ya que puede provocar manchas marrones temporales en los dientes.
Tratamientos profesionales para el sangrado de encías en nuestra clínica dental en Palma
Si la higiene en casa no detiene el sangrado, significa que hay sarro subgingival (bajo la encía). Aquí es donde entramos nosotros. En nuestra clínica dental en la capital de Mallorca personalizamos el tratamiento según la gravedad:
- Profilaxis (Limpieza Dental): Para gingivitis leve. Utilizamos ultrasonidos para eliminar el sarro visible y pulimos el esmalte para que las bacterias no se adhieran tan fácilmente.
- Raspado y Alisado Radicular (Curetaje): Si hay bolsas periodontales, realizamos una limpieza profunda por cuadrantes. Se hace bajo anestesia local, por lo que es totalmente indoloro. Limpiamos la raíz del diente para eliminar las bacterias profundas y permitir que la encía vuelva a “pegarse” al diente.
- Mantenimiento Periodontal: Para pacientes crónicos, programamos revisiones cada 4 o 6 meses para evitar recaídas.
